Las personas somos educadas en el sexismo y la homofobia

Frente a los argumentos que sostienen que lo natural es la heterosexualidad, los hechos muestran que lo natural es la diversidad sexual, a pesar del notable sentimiento de rechazo y discriminación que produce.

Las cifras ponen de relieve un notable sentimiento de rechazo y discriminación. En España cuatro de cada diez delitos están relacionados con la homofobia o la transfobia y en Europa el 62% de transexuales ha sufrido acoso y el 54% se ha sentido discriminado.

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El entorno más hostil para las personas transexuales se ubica en el mundo laboral, especialmente para acceder a él. Las experiencias de discriminación durante el proceso de búsqueda de empleo se señalan  alcanzan al menos a la tercera parte  de personas (un 37%), seguidas de aquellas enmarcadas en el desarrollo de su trabajo (27%). Los centros educativos, desde la escuela a la universidad constituyen los segundos puntos negros de la exclusión —24% de los encuestados— y, a continuación, los servicios médicos —22% de los casos—.

La “invisibilidad” y “normalización” en torno al acoso homofóbico existe y es elevada en el ámbito educativo. Según datos de la Unesco en América Latina al menos el 40% de personas homosexuales o el 65% de transexuales han sufrido violencia homofóbica en el ámbito escolar. En España, tres de cada cuatro jóvenes de entre 15 y 29 años han sido testigos de agresiones homófobas en sus centros educativos y un 6,4 % han presenciado palizas contra lesbianas, gays, bisexuales o personas trans. Como consecuencia 43% de adolescentes y jóvenes lesbianas, gays o bisexuales entre 12 y 25 años que han sufrido acoso escolar han pensado alguna vez en suicidarse y el 17 % lo ha intentado.

La acción en el ámbito escolar es fundamental porque “la persona no nace homofóbica -son actitudes que se van adquiriendo a través del tiempo- y porque la orientación sexual y la identidad de género siguen siendo el principal motivo para el insulto, la burla o el rechazo en los centros educativos.

En ese contexto el profesorado juega un papel muy importante no solo por su capacidad de inculcar esos valores, sino por el hecho de cortar tales situaciones de homofobia o transfobia (discriminación hacia las personas transexuales o transgénero). Desafortunadamente entre el colectivo docente aún existe temor para intervenir en esos casos debido a la falta de formación, de apoyo institucional y por el miedo a ser posteriormente señalados como homosexuales.

Ese sentimiento sexista y homofóbico que se nos inculca se puede “desaprender” y estas actitudes han de abordarse no sólo a nivel social, sino también introspectivamente a nivel personal.

El Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, elaboró la guía ‘Abrazar la diversidad’ que ofrece recomendaciones para fomentar el respeto a la diversidad sexual, familiar y de identidad de género. También facilita indicadores para detectar los posibles casos de acoso por homofobia y transfobia, así como un protocolo especialmente diseñado para intervenir de forma sistemática y pedagógica, “incluyendo a toda la comunidad educativa en la construcción de otra escuela mejor”.

Descárgate la Guía ‘Abrazar la diversidad’  en el siguiente enlace  http://www.inmujer.gob.es/actualidad/NovedadesNuevas/docs/2015/Abrazar_la_diversidad.pdf y haznos llegar material y buenas practicas en diversidad sexual. 

 

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